Publicado :10/02/2026 | Modificado:10/02/2026
La aldea infantil “Señor de la Soledad” es hoy el hogar de diez niños y niñas que llegaron por mandato judicial, tras haber atravesado situaciones de abandono. Este espacio, administrado por el Gobierno Regional de Áncash, no solo les brinda techo y alimentación, sino también algo esencial y muchas veces invisible: estabilidad, protección y cuidado permanente.
En el marco del 205° aniversario de creación del departamento de Áncash, se realizó la bendición y entrega de equipos destinados a fortalecer las condiciones de atención de este albergue. La actividad permitió dotar a la institución de implementos necesarios para mejorar la calidad de vida de los menores y optimizar su entorno cotidiano.
Entre los bienes entregados se encuentran utensilios de cocina como ollas, vajilla, cubiertos y servicios de mesa. Asimismo, se adquirieron cocinas y artefactos como refrigerador, microondas, licuadoras, congeladora y televisores. También se incorporaron laptops, impresoras y fotocopiadoras para reforzar el proceso educativo de los niños y niñas, además del abastecimiento de víveres perecibles y no perecibles para el almacén.
Roger Macedo Jamanca, director de las aldeas infantiles de Huaraz y San Marcos, precisó que estas adquisiciones fueron posibles gracias al presupuesto asignado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y el Gobierno Regional de Áncash.